miércoles, 10 de noviembre de 2010

martes, 9 de noviembre de 2010

AFECTACIONES CARDÍACAS (1)

Había pedido cita previa la mañana anterior por teléfono en el Centro de Salud, solamente precisaba algún medicamento con los cuales la enfermedad estaba más o menos estabilizada. Me levanté temprano y después de tomar el desayuno, me encaminé a la cita previa con mi médico de cabecera.
Cuando salí de casa no me noté nada anormal, encima el camino era cuesta abajo y con las dos muletas no caminaba deprisa, digo esto porque no había ningún motivo para sentir fatiga ni nada parecido.
Me encontraba en la mitad de la última calle y al final se encontraba ubicado el Centro de Salud. Aunque era otoño y corría una brisa muy fresca, sentí como me invadía un repentino calor, sobre todo en la parte superior del tronco: pecho, cuello y cabeza. Coincidiendo con esa calor el pulso se me aceleraba y el corazón latía más deprisa de lo normal. A medida que seguía caminando estos síntomas descritos se iban acrecentando y llegando un momento en que mi preocupación era ya manifiesta, me invadió el pánico, parecía que me iba a dar una angina de pecho o en su defecto un infarto. Todo coincidia perfectamente con un proceso cardíaco.
Cuando entré por la puerta del Servicio Médico ya estaba bastante congestionado con la cara roja. Solicité pasar lo antes posible a la consulta tratandose de una urgencia. Rápidamente el médico me auscultó el pecho y me tomó la tensión, naturalmente todo estaba alterado. Avisó a la enfermera y juntos los tres pasamos a una salita donde estaba una camilla, en la cabecera un electrocardiógrafo y soportes para botellas de suero. Me prepararon para hacerme un electrocardiograma a la vez la enfermera me cogía una vía y me inyectaba diurético en vena junto con suero glucosado. El electro lo repitieron varias veces.
Entraban y salían algo preocupados por la puerta, como no podían estabilizarme optaron por pedir una ambulancia y llevarme al hospital.
El Hospital Comarcal no estaba lejos y llegamos pronto, me llevaron a la sala de observación comenzando a aplicar lo prescrito en estos casos. Ingresé por urgencias a las dos y media y hasta bien entrada la tarde no lograron normalizar el ritmo cardíaco.

domingo, 7 de noviembre de 2010