miércoles, 24 de noviembre de 2010

AFECTACIONES CARDÍACAS (5)

La taquicardia ventricular puede presentarse cuando la persona presenta un pulso rápido. Se puede observar a través de un electrocardiograma (ECG), estudio electrofisiológico (EPS), electrocardiograma ambulatorio (Holter), también se realizan exámenes de química sanguínea.
El tratamiento varía de acuerdo con los síntomas, la situación y el trastorno cardíaco. En algunos casos no se receta tratamiento alguno. En mi caso particular el tratamiento consistió (aún lo tomo en las mismas dosis) en un medicamento llamado Coropres 6,25 (hoy día es un genérico), el principio activo es Carvedilol.
Coropres es un bloqueante de los factores alfa y beta, un dilatador de los vasos sanguíneos logrando con ello normalizar la presión arterial. Se utiliza para la insuficiencia cardiaca crónica, hipertensión arterial, angina de pecho.
La dosis que me prescribió el cardiológo es de dos comprimidos al día, uno por la mañana en el desayuno y otro por la noche en la cena.
Las revisiones del cardiólogo son una vez al año: electrocardiograma, ecocardiograma.
Hasta el momento no he vuelto a tener palpitaciones y sigo con la misma medicación y dosis, y las pautas de revisión por el cardiológo.
Siento a veces cansancio cuando me esfuerzo, hago cosas deprisa y sobre todo cuando me disgusto o tengo alguna importante preocupación. Tengo comprobado que a pesar de no darse el episodio de taquicardia, si tengo algún problema o me agito, se me aceleran las palpitaciones.

GUÍA EN IMÁGENES (5)

MEDICAMENTOS EN LA E.A.


martes, 23 de noviembre de 2010

AFECTACIONES CARDÍACAS (4)

En 1914, fecha de nacimiento de Norman J. Holter, la electrocardiografía o ECG se había convertido ya en el método de diagnóstico cardiológico más importante. Pero tenía un serio inconveniente, y es que se trataba de un método engorroso que requería de la colocación de numerosos electrodos y cables, así como la máxima quietud por parte del paciente. Ello imposibilitaba tanto la obtención de electrocardiogramas de larga duración como la aplicación de la electrocardiografía al estudio de personas activas.
En Helena (Montana, EE. UU.), el biofísico Norman J. Holter consagró su vida profesional, hasta su muerte en 1983, a solucionar este problema. Ya en 1949 había desarrollado un sistema portátil que permitía registrar el ECG de quien lo portaba y transmitir la señal a distancia, pero resultaba aún poco práctico por cuanto pesaba la friolera de 36 kilogramos.
Posteriormente, los avances de la miniaturización electrónica permitieron a Holter ir reduciendo de tamaño el sistema y combinarlo con la grabación en cinta hasta conseguir su objetivo:
El electrocardiograma ambulatorio continuo, hoy mundialmente conocido como «ECG de Holter» o, más frecuentemente, «Holter» a secas.
En un estupendo artículo que aúna la máxima calidad científica con el estilo claro y llano del mejor género divulgativo,
Holter explica su invento en la revista puntera Science, a partir de la comunicación que pronunció el 20 de julio de 1961 con motivo de la IV Conferencia Internacional de Electrónica Médica, en Nueva York.

Indicaciones del Holter:
Después de un ataque cardíaco, para diagnosticar problemas del ritmo cardíaco, al comienzo de una medicación, fibrilación auricular, taquicardia, palpitaciones (mi caso particular).
Con una actividad normal se pueden presentar variaciones en la frecuencia cardíaca.
Un resultado anormal incluye diversas arritmias.
Cuando el médico analizó todos los examenes llegó a un diagnóstico: Taquicardia ventricular paroxística.
La taquicardia ventricular es una pulsación rápida que se inicia en los ventrículos y se caracteriza por 30 o más latidos prematuros consecutivos.
Es una interrupción de los latidos cardíacos normales (arritmia) ocasionando incapacidad del corazón para bombear sangre adecuada. En una arritmia las pulsaciones están entre 160 y 240 por minuto mientras que lo normal son 60 ó 100.
La sintomatología de la taquicardia ventricular puede ser:
palpitaciones, vértigo y mareo, desmayo, insuficiencia respiratoria, angina.

lunes, 22 de noviembre de 2010

AFECTACIONES CARDÍACAS (3)

El Holter tenía el tamaño de un reproductor de cassette, me lo pusieron colgado en la cintura del pantalón mediante un clip, me aplicaron unos electrodos (pequeños parches) conductores en diferentes partes de tórax, y los conectaron al monitor de registro.
Este monitor funcionaba mediante baterias (que pusieron nuevas antes de encenderlo), pilas normales y corrientes que se pueden utilizar para cualquier aparato electrónico, radio, mp3...
Mientras llevaba el monitor puesto, el sistema iba registrando la actividad eléctrica cardíaca. Pasadas las horas establecidas (24 - 48 horas),  volví con el monitor al hospital donde el médico especialista (cardiológo) observó el registro almacenado para comprobar si había sucedido algún ritmo cardíaco irregular.
El Holter (monitor de registro) se debe mantener cercano al cuerpo, lo que me provocó dificultades durante el sueño, toda vez que al darme la vuelta en la cama para cambiar de postura (cosa que tengo que hacer muchas veces a lo largo de la noche, de otro modo me ataca la rigidez y el consiguiente dolor derivado de la E.A.) tenía que evitar aplastarlo.
También resultó un poco incomodo los electrodos pegados a la piel durante tanto tiempo (24 - 48 horas), y la malla que me oprimía el pecho para mejor sujección de dichos electrodos.
La prueba de Holter se usa fundamentalmente para estudiar: arritmias (alteración de la frecuencia cardíaca), isquemia miocárdica (disminución de riego sanguíneo), extrasístole (latido adelantado con respecto a la frecuencia normal del latido del corazón)...
Es recomendable bañarse o ducharse antes de la prueba, puesto que una vez aplicado el Holter no se puede hacerlo hasta retirarlo.