sábado, 19 de marzo de 2011

viernes, 18 de marzo de 2011

TERAPIAS BIOLÓGICAS (10)

Había llegado la hora de comenzar con el biológico Humira (Adalimumab). La reumatóloga me entregó la receta para retirarlo de la farmacia del hospital. En la farmacia situada en el sótano, había una ventanilla pequeña a través de la cual tomaron la receta, y antes de entregarme la caja con las inyecciones me indicaron que tenía que mantenerlas en lugar frio (frigorífico), y para el transporte hasta que llegase a mi domicilio, debía de hacerlo metida la caja en una nevera termo, nevera pequeña con una correa para colgarla del hombro,  que me entregaron junto con un folleto y un dvd informativo después del medicamento.
Cogí mi medicación y listo. Cuando llegué a mi casa, puse el biológico en la nevera, y a esperar que tuviese suerte con la terapia.
Al día siguiente me encaminé al Centro de Salud para que el ATS me inyectase.
Fue toda una "novedad", ningún personal sanitario había hasta ese momento puesto ninguna inyección de ese tipo, es más, una ATS me pidio que si le podía dar el prospecto de próximas cajas, para tener un conocimento de dicha terapia.
Necesité pincharme varias veces hasta que noté alivio. No recuerdo el tiempo exacto, pero podría ser en torno a los dos meses y medio más o menos.
Pasado este periodo, sí realmente estaba notando los efectos beneficiosos, los dolores disminuian y ya prácticamente no notaba los chasquidos de las rodillas ni de los tobillos. Para mí era como una  especie de "milagro", sentir menos dolor, menos anquilosamiento y una reducción de los medicamentos antiinflamatorios. Sólamente me tomaba una capsula de Vioxx, medicamento que tiempo después fue retirado del mercado farmecéutico, ante la sospecha de algunos efectos secundarios que habían generado en algún desenlace fatal (infarto de miocardio). Al suspender Vioxx empecé a tomar Celebrex, medicamento análogo al anterior, pero que hasta el momento no ha presentado ningún problema, o por lo menos a los enfermos se nos sigue prescribiendo.


Vídeo que explica cómo utilizar la nueva pluma de Humira, una gran innovación en seguridad y comodidad para los que padecemos enfermedades reumáticas y necesitamos inyectarnos con frecuencia.